- Más de 400 participantes en la primera Cabalgata de Mujeres del Pitillal
Yo no lo creía cuando lo supe, pero lo verifique con muchas personas, de las que si saben de esto y fue una agradable sorpresa el que se hayan juntado para cabalgar más de 400 mujeres.
La convocatoria fue en días pasados, por allá en Las Carboneras, donde está la manga pa´ los piales de la familia Hernández, bueno yo creo que ya deben de tener hasta un buen lienzo charro, ya días que no voy.
Allá hicieron la invitación a la cabalgata y vaya que tienen convocatoria. Por parte de su servidor y de www.noticiasal.com.mx fue Gloria Angelica Martínez, quien es mi asistente en estos menesteres y más cuando no puedo asistir y ella escribió la crónica, la cual se las dejo a continuación.

“Dicen que cuando llueve al comenzar algo nuevo es señal de bendición, y este domingo la naturaleza pareció sumarse a la celebración. Una ligera lluvia recibió a las más de 400 mujeres a caballo que participaron en la primera Cabalgata del Pitillal, recorriendo las calles de esta delegación entre música, familias y tradición.
A las 5:00 de la tarde, en el cruce de Carboneras y avenida Víctor Iturbe, comenzaron a concentrarse las participantes, muchas de ellas vestidas de blanco y acompañadas por sus familias, listas para formar parte de una cabalgata que ya hizo historia en El Pitillal.
Los remolques se acumulaban en los alrededores, mientras padres, parejas y familiares ayudaban a las amazonas a preparar sus caballos. Algunos acomodaban las monturas, ajustaban los estribos y otros aprovechaban para tomar fotografías del recuerdo.

Y entonces llegó la lluvia.
Primero fue ligera, como una especie de bendición de bienvenida para las mujeres que se disponían a cabalgar juntas por primera vez. Más tarde se intensificó, pero lejos de desanimarlas, las participantes continuaron su recorrido entre música de banda, alegría y aplausos.
Caballos, yeguas, mulas y machos avanzaron por las calles desde la parte alta de El Pitillal hasta el centro de la delegación. La imagen de las mujeres vestidas de blanco cabalgando bajo la lluvia terminó convirtiéndose en una de las estampas más significativas de esta primera edición.
Al llegar a la Parroquia de San Miguel Arcángel y Cristo Resucitado de El Pitillal, las esperaba el párroco Francisco Dueñas, quien dio la bendición a las participantes. Las amazonas también entregaron una ofrenda en representación de las más de 400 cabalgantes.

Entre los rostros conocidos estuvieron integrantes de las familias Villaseñor, Herrera, Hernández, Meza, Segura e Ibarra, además de participantes de Bahía de Banderas, Las Palmas y otras comunidades de la región. De Bahía de Banderas destacó la presencia de Lía Díaz, expresidenta del vecino municpio.
La cabalgata fue organizada por el Comité de Mujeres de a Caballo del Pitillal, integrado por Marifer Herrera, Isabel Segura y Teresita Flores, quienes lucieron camisa oficial con el logo de mujeres de A Caballo del Pitillal.
Además, repartieron paliacates a las participantes en color rojo con el respaldo de Mujeres Sin Fronteras de Bahía de Banderas, representado por Amparo Valencia, integrante de Caballistas de Bahía de Banderas. También participaron en la organización la Asociación de Charros de El Pitillal y Karina Urteaga, de Las Palmas, además de colaboradores y patrocinadores que hicieron posible el encuentro.

Fortalecer la convivencia
La iniciativa nació con el propósito de preservar las tradiciones, fortalecer la convivencia y destacar la participación de las mujeres en la vida a caballo. También recupera la tradición de las llamadas “mujeres paseadoras”, quienes antiguamente recorrían los caminos para pedir por las lluvias, las cosechas y el bienestar de las familias.
En esta primera edición, las participantes llevaron también una petición por una mejor temporada para Puerto Vallarta, particularmente ante un periodo de menor afluencia turística. Durante el recorrido se registró un incidente con una de las participantes, pero la situación no pasó a mayores y la cabalgata continuó con normalidad.
Al llegar a la Ribera del Pitillal, las familias esperaban para continuar con la convivencia, acompañada de música y alegría. Así terminó una tarde en la que las mujeres cabalgaron juntas, bajo una lluvia que para muchas terminó siendo algo más que agua: la primera bendición de una tradición que apenas comienza.