- «Semilleros de Leyendas”: un proyecto para formar a generación de charros

Con una trayectoria marcada por la docencia y el amor por la charrería, Jorge Rivera Castañeda impulsa un nuevo proyecto de capacitación que busca acercar a las nuevas generaciones a las suertes más representativas del deporte nacional. Aunque ya no compite, el expresidente de la Federación, asegura que enseñar se ha convertido en su manera de seguir viviendo la charrería: “Es una vocación, un placer. Sobre todo, ahora, que puedo convivir con los chavitos, que no saben de dónde vienes ni qué has ganado; sólo saben que eres su instructor y punto”, explica.
Rivera Castañeda recuerda que desde joven sintió una fuerte inclinación por la enseñanza, ya fuera en la universidad o en el ambiente charro. Con el paso del tiempo, encontró en la instrucción un puente para mantenerse activo en el campo, en la mexicanidad y en el contacto con nuevas generaciones.
“Es maravilloso ayudarles a ponerse la chaparrera o las espuelas. Tener la oportunidad de conectarte con ellos es algo que no tiene precio”, señala.
Ese espíritu lo llevó a crear “Semilleros de Leyendas”, un curso intensivo diseñado para detectar y formar talento joven con aspiraciones de llegar a lo más alto. Para definir la estructura del programa, Rivera realizó una encuesta entre familiares y amigos cercanos con el fin de identificar a los mejores exponentes de cada suerte.

El resultado es una plantilla inédita de instructores, integrada por campeones nacionales, figuras históricas y especialistas de élite: Cala de caballo: Miguel Vega, máximo ganador de campeonatos nacionales en la especialidad, con ocho títulos (seis individuales y dos empatados).Piales en el lienzo: Juan Soltero, reciente campeón del Pialadero de las Estrellas e integrante del equipo campeón nacional El Pitayo Doble A.
Colea dero: José Luis “Pepe” Samperio Retamoza, tres veces campeón nacional de Charro Completo y reconocido por su elegancia en colas.
Jineteo de toros: Álvaro Álvarez, campeón mundial en Barreto, Brasil, y figura histórica del equipo Rancho El Quevedeño.
Terna en el ruedo: “El Popillo” Arámbulo, quien logró la hazaña de librar cinco campeonatos nacionales consecutivos en pial en el ruedo.
Jineteo de yegua: Martín Sánchez, actual campeón nacional de la especialidad en Aguascalientes.
Manganas: Alejandro Cosilión, charro completo y destacado entre los equipos tamaulipecos.
Paso de la muerte: Jaime Asunción “Chon” Sáinz Romo, considerado uno de los mejores pasadores de la muerte en México.
El curso será en el Lienzo Charro La Castañeda, propiedad de Jorge Rivera Castañeda, ubicado en Zapopan, Jalisco, que antes llevaba el nombre de él precisamente.
Los organizadores proporcionarán caballo, montura, ganado de trabajo, yeguas, alojamiento, alimentación y transporte para los participantes.
El programa tendrá una duración de siete días, del 14 al 20 de diciembre, con un costo operativo de 30 mil pesos, que cubre la nómina de los instructores y el material necesario para las prácticas. Cada jornada estará dedicada a una suerte distinta: cala, piales, colas, terna, manganas, jineteos de yegua y toro, además del paso de la muerte.
Aunque el cupo fue limitado y se llenó rápidamente, Rivera Castañeda asegura que el objetivo no es convertir el proyecto en un negocio, sino en un espacio de formación auténtico: “La inquietud es la enseñanza, no hacer dinero”, destaca.
Los inscritos provienen de diversos estados y países: el más joven, de 10 años, es originario de Puerto Vallarta; el mayor, de 21 años, viene de Puebla. También participarán cuatro jóvenes de Estados Unidos —dos de California y dos de Virginia— además de alumnos de Tabasco.
“Semilleros de Leyendas” se perfila como uno de los esfuerzos más sólidos y ambiciosos para impulsar el relevo generacional en la charrería, con el respaldo de figuras cuya trayectoria ha marcado la historia del deporte nacional.

Pepe Samperio será otro de los instructores del nuevo plan de hacer charros
Cancelado el Torneo Guadalupano
Lo que iba a ser un evento dedicado a mi tío Millo Avalos, no pudo ser debido a las inclemencias del tiempo, ya que llovió como no lo hacía en el mes de diciembre o lo que son llamadas las cabañuelas y anegó el ruedo del lienzo charro del Prieto Ibarría.
Esperemos que para fecha próxima se le haga un merecido reconocimiento a don Emilio Avalos Rodríguez, quien pasó mucho de su tiempo arrendando caballos, en esta zona de la Bahía de Banderas.
Del que ya no he tenido noticias es de Héctor González el famoso Pelón, quien parece que la bahía va a tener mucha actividad charra y necesito que me lo corrobore, ahí si lo ven me lo saludan.