- La “Prieta” Zermeño entregará corona nacional de Charros Mayores

¡Gracias por haberme hecho este regalo de vida!” y el sábado entregará el cetro a María Elena Montes Álvarez en San José Iturbide Guanajuato, al cumplir un año como reina, Ana María Zermeño Barba. De ello nos platica Beto Morales en una de sus entregas.
“Fue de momentos Felices. Fue un período lleno de satisfacciones y momentos muy bonitos, considerado uno de los mejores de mi vida, aunque nunca soñé con ser reina. ¿Los pasajes que más disfruté? El desfile -del 16 de septiembre- en la Ciudad de México, me sentí arropada y ‘chiqueada’ por la Federación.
“Mi reacción Inicial a la Invitación, al ser invitada por Ricardo (su hermano) y Chava Barajas, inicialmente lo tomé a broma y con incredulidad, pensando que estaba un poquito grande -de edad- para el cargo. Finalmente, las insistencias y el apoyo de su familia y compañeras me convencieron.
“La coronación fue el evento fue más grande de lo esperado, pasando de una reunión familiar a una celebración en el ruedo. Conté con el apoyo fundamental de toda su familia y el personal del lienzo. Mi momento fue bailar el Jarabe Tapatío con mi nieto, Bayito -hijo de José Eduardo-.
“Se acerca el fin del Reinado, lo que me hace experimentar emociones encontradas al acercarse la fecha de entrega de la corona, pero siento que hice un buen trabajo. Aunque mis participaciones en eventos por la edad, fue algo pesado debido a la edad, pero lo disfruté al máximo.
“La presentación de la Escaramuza Monumental de Mayores, la considero como el momento más hermoso de mi reinado. Una presentación sencilla diseñada para que muchas mujeres pudieran participar, incluyendo algunas que lidiaban con problemas de salud y que encontraron en la escaramuza una ‘inyección de vida’.
“Se reunieron 36 participantes y 10 más desfilaron, implicando una gran logística y responsabilidad que resultó en un éxito rotundo. Por ello agradezco profundamente a Chava por la invitación y comprensión de sus compromisos familiares, lo que le permitió cumplir el rol sin descuidar su vida personal”.
Las escaramuzas nacieron en los 60´s, pero una de las más reconocidas con ya 52 años de vida es la de Las Alteñitas de Guadalajara, “tantos años, tantos momentos y no había podido ser campeona sobre el caballo y ahora ya lo soy, regrese a montar en esta hermosa categoría que hoy represento y gracias a ella, ya sé lo que es ganar un campeonato en carne propia”.
Y es que, con toda su historia, sólo había visto campeonar a sus amigas y compañeras “más de 100 que he visto pasar montadas a caballo con el nombre que representamos y ahora, ya tenemos muchas categorías que nos deja un grato sabor por la herencia que le dejamos”.
Más que una entrevista, la charla con ‘La Prieta Zermeño, Su Graciosa Majestad de los Charros Mayores, es una profunda reflexión sobre su año como Reina, destacando las satisfacciones y desafíos de su reinado, así como su larga y arraigada trayectoria en la charrería, particularmente con Las Alteñitas de Guadalajara, «un legado familiar que abarca generaciones”.
Orígenes y Evolución de las Escaramuzas: “Inicialmente, era reacia a la calificación oficial de las escaramuzas debido a experiencias negativas. Sin embargo, el crecimiento de mis hijas y sobrinas, y la necesidad de competir, me impulsaron a apoyar la profesionalización, siempre bajo la premisa de mantener una buena educación y conducta.
“Por Las Alteñitas ha pasado por tres generaciones, con aproximadamente 80 integrantes activas actualmente y más de 100 a lo largo de su historia. El éxito del equipo se atribuye a la estrecha relación entre sus integrantes, quienes se conocen hasta en la mirada.
José Eduardo, su hijo, se ha convertido en un reconocido entrenador de escaramuzas, en un camino profesional que no había imaginado. Él entrena equipos en diferentes lugares de México y anteriormente en Estados Unidos, sus principios se los heredó a su mamá y el resto en base a los nacionales ganados con Alteñitas y más equipos.
“La Charrería ya es una forma de vida, es sólo un deporte, porque la traemos desde la infancia. Mi madre -Ana Victoria Barba de Zermeño o Doña Ana Toyita-, fue una fuerza impulsora, quien me animó a no abandonar la escaramuza incluso en momentos de agotamiento. Mi padre -Don Ricardo Zermeño Cárdenas- también fue clave, criándola como la primera mujer en la familia en un ambiente totalmente charro.
El apodo ‘Prieta’ se lo puso su abuelo en honor a su propia madre, a quien también le decían ‘La Prieta’, creció y ha vivido siempre en el Lienzo Zermeño, rodeada de caballos, lo que le ha brindado muchas bendiciones y facilidades para practicar la charrería en comparación con otros equipos.
Expresa una inmensa gratitud a Dios por su familia, la oportunidad de vivir la charrería y el apoyo de su entorno, por lo que la charla revela a una mujer apasionada y dedicada a la charrería, que, a pesar de sus reservas iniciales y los desafíos de la edad, abrazó con orgullo el rol de Reina de los Charros Mayores, dejando un legado de inspiración y camaradería, y cuyo amor por los caballos y las tradiciones mexicanas es el centro de su vida y el próximo sábado, entregará la corona, pero “Reina una vez, Reina Por Siempre”.

Charros de Pitillal afectados por los narcobloqueos
Cada año don Miguel Meza Séndiz organiza y participa en una cabalgata hasta Talpa de Allende y se van por los cerros del Jorullo, pasando por Cabos y puntos circunvecinos, hasta llegar a la tierra del chicle y el guayabate.
Pero este año no llegaron y no fue por que haya llovido o se haya desgajado un cerro, lo fue por la maldad humana de querer sembrar el miedo y vaya que lo lograron de un puñado de malandrines, que pusieron en jaque a todo el occidente de nuestro país.
Vallarta sitiado, Mascota bloqueado a la altura de La Estancia y antes de llegar a Talpa también bloqueados los caminos, por lo que fue imposible llegar a los 22 cabalgantes que emprendieron la tradicional cabalgata que tiene años realizándose.
Ellos salieron el viernes y la idea era llegar el domingo por la mañana a Talpa, dar las gracias a la virgencita y regresarse por la carretera, pero al estar bloqueados los caminos tuvieron que pernoctar en Cabos y de ahí regresarse a Pitilal.
El caso es que llegaron con bien y prometen que el año entrante allá estarán, pero que aventura señores.