• Para algunos hombres puede ser difícil darse cuenta de cuándo la están pasando mal y cuándo tienen que buscar ayuda.

Antes incluso de que los niños lleguen a la pubertad, ya están absorbiendo lecciones de la sociedad sobre lo que significa ser un hombre. Con demasiada frecuencia se les dice que deben menospreciar el dolor emocional y dar la espalda a la ayuda de los demás.

“De alguna manera, planteamos la búsqueda de ayuda como un fracaso”, dijo Matt Englar-Carlson, profesor de asesoramiento en la Universidad Estatal de California, Fullerton. “No importa si estás pidiendo indicaciones para llegar a algún lugar o si vas a ver al médico o al psicólogo”.

Muchos hombres acaban ignorando los problemas de salud mental o tratando de afrontarlos solos. Una encuesta realizada en 2024 a unos 70.000 adultos estadounidenses reveló que alrededor del 20 por ciento de los hombres experimentaron algún problema de salud mental, como depresión o ansiedad, durante el año anterior. Otros estudios han demostrado que los hombres son menos propensos a buscar atención médica que las mujeres, tardan más en sentirse mejor y es más probable que abandonen el tratamiento.

Al mismo tiempo, los hombres tienen más del doble de probabilidades que las mujeres de abusar de las drogas y el alcohol y, en 2023, los hombres murieron por suicidio casi cuatro veces más que las mujeres.

Lo mejor que puede hacer la gente para protegerse de estos riesgos, dicen los psicólogos, es establecer vínculos sociales más fuertes con la familia y los amigos. Pero también es importante saber cuándo es el momento de acudir a un profesional de la salud mental.

Con esto en mente, preguntamos a los psicólogos qué quieren que sepan los hombres sobre su salud mental. Esto es lo que dijeron.

A los hombres se les diagnostica depresión aproximadamente a la mitad de la tasa que a las mujeres. Pero esto se debe en parte a que los hombres deprimidos suelen mostrar síntomas ligeramente diferentes, dijo Derek Griffith, profesor de ética médica de la Universidad de Pensilvania.

“No está totalmente claro que la forma en que estamos diagnosticando a los hombres esté identificando con precisión a los hombres que lo necesitan”, dijo.

Los estudios demuestran que, aunque tanto las mujeres como los hombres con depresión expresan síntomas como el letargo o la pérdida de interés por las actividades, los hombres son más propensos a expresar una actitud de riesgo; sentimientos de ira e irritabilidad; o incluso síntomas físicos como dolores de cabeza o problemas estomacales.

Esto suele denominarse depresión enmascarada o de tipo masculino, dijo Daniel Singley, psicólogo del Centro para la Excelencia Masculina de San Diego. Cuando se tienen en cuenta estos síntomas de depresión de tipo masculino, dijo Griffith, desaparecen las diferencias en las tasas de diagnóstico entre hombres y mujeres.

Es posible que muchos hombres ni siquiera reconozcan que están deprimidos. Sentirse irritable y enfadado de vez en cuando pueden ser signos del estrés cotidiano, pero si sientes estas emociones todo el tiempo, o tus seres queridos se han dado cuenta, pregúntate si podrían ser síntomas de depresión, dijo Singley.

La depresión posparto es un riesgo para la salud bien reconocido entre las mujeres, que afecta a entre el 10 y el 20 por ciento de las madres primerizas. Pero hasta un 10 por ciento de los nuevos padres también la padecen.

“Pasar de ser un chico a ser padre supone un cambio importante en la identidad”, dijo Singley.

Convertirse en padre primerizo puede ser especialmente estresante para quienes tienen un historial de mala salud mental y puede provocar la reaparición de síntomas como la ansiedad, añadió.

Aunque la sociedad todavía puede empujar a los hombres a reprimir sus sentimientos, los expertos dijeron que muchos están encontrando el valor para tender la mano. Aunque los hombres son menos propensos que las mujeres a buscar ayuda en salud mental, en 2023 más del triple de hombres buscaron ayuda que en 2014.

Los expertos dijeron que los hombres deberían acudir a terapia en cualquier etapa de su camino hacia una mejor salud mental, no solo durante una crisis.

“No pasa nada por no saber cómo te sientes o cuál es exactamente el problema”, dijo Will Elder, psicólogo del Sistema de Atención Sanitaria a Veteranos del Sur de Texas.

A muchos hombres les preocupa que su terapeuta intente presionarlos de algún modo durante las sesiones, dijo Elder. Pero tú tienes el control de todo lo que ocurre durante la terapia, añadió.

NYTimes 

Primero: la salud mental también es salud física. El estrés crónico puede traducirse en insomnio, fatiga, dolores musculares o incluso problemas cardíacos. No es algo “en la cabeza” sin consecuencias reales.

Segundo: muchos hombres fueron educados para reprimir emociones. Eso no las elimina; solo cambia la forma en que salen: irritabilidad, enojo, aislamiento o conductas de riesgo. Identificar lo que sientes (tristeza, miedo, frustración) es una habilidad, no una debilidad.

Tercero: pedir ayuda tarde es común, pero costoso. Los hombres suelen acudir menos a terapia o atención psicológica, y cuando lo hacen, el problema ya está más avanzado. Hablar antes acorta mucho el proceso.

Cuarto: la depresión en hombres no siempre se ve como tristeza. Puede aparecer como cansancio extremo, pérdida de motivación, abuso de alcohol o trabajo excesivo. Eso hace que pase desapercibida.

Quinto: las redes de apoyo importan. Tener al menos una persona con la que puedas hablar con honestidad reduce significativamente el riesgo de crisis emocionales.

Sexto: hábitos básicos sostienen la mente:

  • Dormir bien
  • Hacer actividad física
  • Reducir alcohol y sustancias
  • Tener espacios de descanso real (no solo distracción)

Séptimo: el enojo constante suele ser una señal, no el problema. Muchas veces detrás hay estrés, frustración o tristeza no atendida.

Octavo: ir a terapia no significa que “estés mal”. Es una herramienta para entenderte mejor, tomar decisiones más claras y evitar que pequeños problemas crezcan.

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