Cuando una persona se jubila, en cuestión de meses parece que envejece años. No es por la edad, es por que dejo de moverse. Antes trabajaba, caminaba, se movía, tenía rutina. Después de la jubilación, pasa más tiempo sentado, más tiempo en casa, menos movimiento y el cuerpo lo resiente.
No es por la edad que de repente se haya debilitado. Es que dejó de moverse como antes. Cuando un adulto mayor reduce su actividad física, el cerebro recibe menos estimulación, el corazón trabaja menos intensidad. Los músculos pierden fuerza rápidamente, los huesos pierden densidad.
Del mismo modo, aumenta el riesgo de caídas, infecciones y complicaciones. El cuerpo humano está diseñado para moverse. A cualquier edad. Por eso, si alguien en tu familia se acaba de jubilar o es adulto mayor.
Que mantenga rutina diaria, que camine todos los días, que tenga actividades, responsabilidades y propósito, que haga ejercicios suaves supervisados. La jubilación no debería ser el inicio del deterioro. Debería ser el inicio de una nueva etapa activa.
