.- En nuestra sociedad, es necesario que todos asumamos una actitud optimista en nuestras tareas cotidianas, consolidando algo que día a día se esta perdiendo, me refiero a la tolerancia.
Para esto es necesario asumir con entereza una nueva cultura que nos ayude a presentar una nueva forma de conducta en la cual exista el respeto a las diferencias y a la defensa incansable en la dignidad de las personas. Ante éstas nuevas formas de educación, el futuro de nuestro pueblo, tendrá estabilidad, certidumbre, capacidad y paz.
Sólo así se garantizará un nuevo impulso a los cambios constructivos que poco a poco se están dando con el objetivo principal de equilibrar a todas las fuerzas tendientes a buscar el bienestar de nuestra comunidad, organizándonos, fortaleciéndonos, cohesionándonos, pero sobre todo unidos; este es el camino a nuestra prosperidad.
Sería un atentado el provocar divisiones ante un pueblo que su característica principal siempre ha sido su nobleza, me refiero a nuestro amado México: para esto es necesario hacer un diagnóstico sin influencias de ninguna índole, de nuestro dinámica Republica, que nos muestre en una forma real y transparente, la verdadera situación en la que vivimos en todos los campos, político, económico, social y cultural principalmente.
En esta forma analizar rezagos y potencialidades para orientar nuestras actividades de una manera correcta, en la que se pueda decir que existe voluntad con rumbo definido. Construyendo los proyectos a partir de realidades que nos indiquen el camino a seguir con una planeación adecuada a corto, mediano y largo plazo, con objetivos y metas bien definidos.
La ciudadanía debe de tener una idea clara de lo que acontece a su alrededor, a fin de que pueda involucrarse en las decisiones que se den respecto al manejo de los recursos humanos, financieros y materiales de la administración pública, y así de esta manera exista la confianza que le permita entrar en el engranaje del desarrollo de su población y aumente su productividad, en esta forma cada persona estará convencida de que sus autoridades si cumplen con lo que prometen al servir sin distingos a la población.
Es por eso importante que para mantener el respeto a sus instituciones, se necesita de una madurez de quienes tienen la responsabilidad de gobernar, al conocer perfectamente el estado que guarda su territorio en todos los aspectos.
La certidumbre se gana con hechos y hay que tener en cuenta que la obra de un gobierno, no radica en su abundancia ni en su prestigio: “Radica en el poder servir.”
Para todos es conocido que hoy en día el problema de la seguridad, es uno de los aspectos que más preocupan a la sociedad, no obstante las reformas hechas sobre justicia penal y los recursos comprometidos, la ciudadanía sigue sintiéndose insegura.
Lo que si estamos ciertos es que el problema de la seguridad no se limita a las tareas de prevención del delito, esta referido también a las instituciones de procuración y administración de justicia, así como a la de readaptación social. Lo que si podemos afirmar que en el sistema de justicia sigue prevaleciendo la impunidad, la ineficiencia y la inequidad.
Me pregunto hasta donde llegará el límite de la tolerancia de la ciudadanía que cada día se siente más indefensa, es hora que la sociedad misma de constituya en un cuarto poder, donde esté siempre vigilante de lo que hagan los tres poderes con una autoridad moral capaz de ser equilibrio en sus actuaciones.
En los últimos sexenios se ha estado hablando en nuestra tierra de la falta de sensibilidad de nuestros administradores públicos en la forma de llevar los asuntos concernientes a la buena aplicación de recursos del erario hacía obras que realmente resulten de beneficio.
A veces por falta de información fidedigna, el rumor y la flauta mágica triunfan, y en los aconteceres cotidianos de la información se desvirtúan por carecer de sustentos, que muchas veces por falta de sentido común hacen que éstas trasciendan para detrimento de la propia imagen.
Lo que es cierto es que en la actualidad existe una ciudadanía más demandante, alerta de lo que pasa, porque ya muchos de los problemas han estado en forma lacerante llegando al pueblo, aquí empieza una vez más la tolerancia, pero también inician los problemas que de alguna forma ponen en riesgo la confianza de quienes juraron acatar las Constitución política de México y su reglamentos.
Creo que lo más importante es fortalecer el Poder Público, avanzando en una nueva cultura política con paso firme, para esto es necesario tomar con delicadeza y con discreción, todos aquellos aspectos relacionados con el comportamiento de los diferentes partidos políticos, en donde predomine la diplomacia, con el fin de no afectar la buena relación entre ellos, en la cual siempre exista el diálogo y la concertación y no dañen al pueblo las discrepancias que puedan surgir.
Ahora es importante hacer notar que los tiempos han cambiado, las nuevas actitudes ante las soluciones a los problemas que atañen a todas las comunidades, son prioritarias para buena marcha en los programas de gobierno emanados de la consulta popular.
También quisiera hacer unas reflexiones en cuanto a la guerra sin cuartel que debemos de tener en contra de la pobreza extrema; es aquí donde precisamente existe el detonante que desequilibra el desarrollo de un País, Estado o Municipio, por lo que el foco de atención estará siempre prendido a fin de regular la existencia de graves rezagos en materia de justicia social, democracia y libertad.
La inequidad en la distribución de la riqueza, esta haciendo que en un tiempo no muy largo se produzca un colapso en la vida de los mexicanos, es tiempo de buscar nuevas alternativas en estos tiempos que amenaza la incertidumbre económica.
Los tres niveles de gobierno le deben de apostar a los empleos, situación que puede mantener en actividad constante a la productividad, por eso la obra pública debe de seguir fomentándose en forma prioritaria, pero con mucha transparencia en su manejo.
Por otro lado todos los sectores de la población deben de involucrarse en la buena macha en la sociedad donde se desarrollen siempre con una buena planeación para de ahí definir los objetivos y las líneas concretas.
Recordando que cuando la sociedad y la política no se esfuerzan en ayudar a la familia, se privan de un recurso esencial para el servicio de la paz. Insisto en que debemos asumir una responsabilidad para que los valores vuelvan a renacer, ya que el mejor camino para encontrar el sentido de nuestra vida, será el que nos conduzca en hallar cada día una tarea que realizar, una persona en quien amar, un sueño que alcanzar.
Urgen se presenten iniciativas que se refieran al Sector Social, así evaluarlas con profundidad, sobre todos aquellos programas que buscan regular el desarrollo en este sector tan vulnerable; ante la pluralidad existente de las diferentes corrientes políticas, creo que es conveniente que adopten una actitud seria, honesta y transparente, en todas aquellas acciones que se vayan a ejecutar para el combate a las desigualdades sociales.
Lo que resultaría muy importante dejar tendencias partidistas, que perjudiquen el obtener los mínimos necesarios para la economía familiar, buscando justificar con soluciones concretas, esa gran demanda popular que esta creciendo, la igualdad de oportunidades.
No es ninguna novedad el saber que se han elevado los principales indicadores sociales, pero todavía existe una línea, un factor de división y obstáculo para la integración de muchos millones de mexicanos; ante esta circunstancia con profundidad deberá de analizarse cada una de las diferentes regiones de la nación, con el único fin de regionalizar el desarrollo en diferentes tópicos.
Resulta interesante el buscar el arraigo de las personas a su tierra, deberán de llevar consigo proyectos y programas que estimulen su permanencia, ya que no puede ser posible que mientras en unos estados existe mayor riqueza, en otros se manifiesta la pobreza extrema, con grandes rezagos.
Es aquí donde pueblo y gobierno unidos deben de presentar las mejores alternativas de progreso para evitar desequilibrios en sus comunidades, por eso la participación activa de la sociedad con reglas claras y precisas para que se respeten, así el beneficio nazca de acciones consensadas.
Los tres niveles de gobierno deben de ser facilitadores de oportunidades y no obstáculo, a fin de que el sector productivo tenga la seguridad en sus planes y proyectos para expenderse y dar mayor empleo, siempre equilibrando satisfactores.
(Humberto Famanía Ortega).