Por más de dos décadas, Gregorio Martínez Ornelas caminó los senderos de la Isla del Río Cuale con la dedicación de quien cuida su propio hogar. Era conocido como el jefe de jardinería, pero para muchos simplemente fue Goyo, el hombre que hizo florecer el corazón verde de Puerto Vallarta.
Cada mañana, sin importar si era lunes o domingo, llegaba antes del amanecer. “Antes de que saliera el sol, debía estar regado”, solía decir mientras encendía los aspersores a las seis en punto. Las plantas, recordaba, no saben de horarios ni descansos. Y él las atendía como a seres vivos: las alimentaba, les daba vitaminas, hacía injertos, trasplantaba y se aseguraba de que cada flor creciera fuerte y colorida.
No usaba sopladores, prefería barrer a mano, con escoba, como en los viejos tiempos. Con paciencia y orgullo mantenía limpio cada rincón del andador. Su trabajo no terminaba ahí: también cuidaba de los gatos de la isla. No permitía que nadie los molestara y agradecía a los extranjeros que se acercaban a alimentarlos, aunque se enfurecía cuando alguien abandonaba una camada nueva. “Lo que se quiere, se cuida”, repetía con firmeza, una frase que se volvió su lema de vida.
Goyo defendía la Isla como si fuera parte de su propia familia. Regañaba a los niños que arrancaban flores y discutía con locatarios cuando dejaban basura. Pero detrás de su carácter firme había un amor profundo por la naturaleza y por ese espacio que él llamaba con cariño “La islita”.
Yo su nieta/hija lo recuerdo con ternura y admiración: “Mi abuelo Goyo amaba la isla. El recuerdo más nítido de mi niñez es verlo ir a trabajar por sus plantas, por su islita”. Incluso los domingos, antes de salir de paseo, acudía primero a regar. “Las plantas no saben de turnos ni horarios —decía—, es cruel dejarlas sin agua”.
Tomaba el primer camión del día, aún de noche, y mientras las bombas y aspersores hacían su labor, él se iba al mercado a tomar su cafecito. Esa fue su rutina por más de 20 años —quizá más—, un ciclo de amor, trabajo y constancia que nunca buscó reconocimiento, pero que dejó huella en cada pétalo, en cada sombra y en cada rincón de la Isla del Río Cuale.
No recibió un premio, ni falta que hizo. Su verdadero homenaje está en la memoria de quienes lo conocieron y en la belleza que aún respira entre los árboles y jardines que cuidó con tanto esmero.
¡Gracias, Apa! Porque tu legado vive en cada flor que florece y en cada amanecer que despierta sobre “tu islita”.
Celebrarán un siglo de historia y cultura en la Isla del Río Cuale
Puerto Vallarta, Jalisco.— Este fin de semana, Puerto Vallarta se prepara para conmemorar el centenario de la Isla del Río Cuale, un espacio emblemático que ha sido testigo del desarrollo urbano, artístico y cultural de la ciudad.
Durante los días sábado 25, domingo 26 y lunes 27 de octubre, habrá una serie de actividades culturales, presentaciones artísticas y exposiciones que celebran los 100 años de vida de este icónico lugar, considerado el corazón cultural de Puerto Vallarta.
La celebración, organizada por el Instituto Vallartense de Cultura (IVC), se realizará en la explanada principal de la dependencia, en un horario de 2:00 p.m. a 8:00 p.m., con la participación de artistas locales, grupos folclóricos, músicos, pintores y artesanos que rendirán homenaje a la historia y la identidad vallartense.
“Es un espacio que ha acompañado el crecimiento de nuestra ciudad y que representa la esencia misma de Puerto Vallarta: su creatividad, su tradición y su sentido de comunidad”, expresaron representantes del IVC al presentar el programa conmemorativo.
La Isla del Río Cuale, con su riqueza natural y cultural, se ha consolidado a lo largo de un siglo como un punto de encuentro para habitantes y visitantes. Su historia, marcada por el arte, la convivencia y el desarrollo turístico, será celebrada con tres días de actividades que invitan a todos a reencontrarse con las raíces de la ciudad.
Con este festejo, Puerto Vallarta honra un siglo de cultura, tradición y vida comunitaria en uno de los espacios más queridos por su gente.
