- Arrancan los torneos Guadalupanos

Este sábado y domingo 6 y 7 de diciembre, se realiza el Torneo Guadalupano en el lienzo charro Miguel “Prieto” Ibarría y según mis cuentas será el número 20, porque el primero se realizó en el 2005, pero como hubo dos años suspendidos por la pandemia, este vendría a ser el 18°.
El caso es que los charros de Vallarta, se pusieron las pilas y para agarrar ala gente calientita por el torneo de Pitillal, pues se decidieron a organizarlo. Según lo que nos contó Miguel “Chiva” Velasco se lo van a dedicar a Millo Avalos Rodríguez, el que fuera el eterno calador de los Charros de Vallarta, experto arrendador originario de San José del Valle y que ya días que no lo vemos por los lienzos charros, pero de seguro estará para recibir su homenaje.
Abrirá el sábado a las 12 del día con dos equipos de Charros de Vallarta, a saber: San Nicolás y El Pato, así como el equipo Infantil de El Pitillal.
Por la tarde estarán Rancho La Quinta, Rancho La Noria MGC y Alazanes de Bucerías, ya más tarde estarán los equipos de Charros de San José y Rancho El Charro de la familia Ibarría.
Para el domingo han programado a los “patasaladas” Charros de Vallarta, Valle de Banderas del “Quiquin” y a los Charros de El Pitillal, “La Leonor”, para que por la tarde tengamos la gran final por equipos.
En Tepic también hace aire
Pues allá en la capital del mundo Cora, nos invita Juan Melesio González Chávez, al campeonato Guadalupano que ya llegó al 16° Torneo, donde al ganador se le regala un trofeo guadalupano le llaman y las emociones inician el sábado 13 en el lienzo charro Melesio González Cambero.
Será a la 11 de la mañana la celebración de la Santa Misa en las instalaciones del lienzo y a las 01 de la tarde la primera competencia con los equipos Infantil -B- Los Dorados y el de la Escuela Manuel Delgado Rocha. Más tarde, luego de una buena taquiza inicia el coleadero abierto y más tarde un caladero, también abierto para el que desee participar.
Para el domingo 14 tenemos charreada con Los Dorados, Rancho El Alazán, Valle de Matatipac y Rancho San Carlos, junto con las escaramuzas Guadalupanas de la Infantil -B- y La Potranquitas de la Infantil -A-.
Terminando nos vamos con Rancho El Armadillo de la familia García, Rancho Los Toriles del PUA, Juan Reynosa Mercado y el equipo de la escuela Manuel Delgado Rocha, con las escaramuzas Las Nayaritas y Ojo de Dios, para luego premiar a lo mejor de la jornada. Hay que recordar que la entrada al lienzo es gratis para todo el que quiera asistir y deleitarse con la gallardía de los charros y la belleza serena de las escaramuzas.

¿Quién inició los torneos guadalupanos?

El Guadalupano se creó desde 1962 por iniciativa del Padre Barajas quien era Secretario General de la Federación Nacional de Charros, en la gestión de don Luis Gómez.
El Padre Jesús Barajas de León instituyó el Trofeo Guadalupano abriendo la década de 1960 y quien es miembro del Salón de la Fama de la Federación Mexicana de Charrería; en el deporte nacional ocupa un lugar muy especial, recordando que el clérigo oficiaba misas en el lienzo de los Regionales de La Villa en la Ciudad de México.
Don Jesús Barajas de León nació en Santiago de Compostela, Nayarit, el 21 de noviembre de 1917, habiendo sido además pionero en la locución del deporte convertido en arte; ingresó al Salón de la Fama de la Charrería el 21 de febrero de 1999.
Sus primeros años los pasó en suelo nayarita, en La Hacienda La Tabaquera del municipio de Compostela, donde tuvo acercamiento con el campo, el ganado y la charrería; en una sola palabra, una vida muy campirana.
Hace años le entregaron un reconocimiento por los 25 años de la locución charra, labor en la cual comenzó con los Regionales de La Villa de la capital de la República. Sus estudios de teología, así como filosofía y letras, los realizó en la capital del país con la Compañía de Jesús, habiendo compartido experiencias en los Estados Unidos de América y Europa, habiendo sido el primer sacerdote en oficiar misa en un lienzo charro por casi cuatro décadas.
Le apasionaban las faenas charras y de vez en cuando se daba gusto montando cabalgaduras o realizando algunas suertes charras; decía que le gustaba lazar, colear y las manganas, aunque no era experto, pero si hacía lo que podía a caballo.
La escultura del Trofeo Guadalupano es una inspiración del maestro Humberto Aguirre, quien por encargo del mismo Padre Barajas comprendió el sentido del mensaje, a la Virgen de Guadalupe.
La escultura de bronce tiene la imagen de la Morenita del Tepeyac y un charro postrado a sus pies. Es un trofeo muy apreciado en el deporte con vertido en arte, ya que la religión y la charrería, siempre han ido de la misma mano, en un solo rumbo pues.
Por cierto, en 1979, en la visita a México, Su Santidad, Juan Pablo II hizo la bendición de la escultura y que ese año ganó la Selección de Durango.