- Especialistas destacan que su consumo regular puede apoyar el control de la glucosa y mejorar la salud metabólica dentro de una dieta equilibrada
El nopal, uno de los alimentos más representativos de la cocina mexicana, no solo forma parte de la tradición gastronómica del país, sino que también destaca por sus propiedades nutricionales y su impacto positivo en la salud. Diversos estudios han señalado que su consumo regular puede contribuir a disminuir los niveles de colesterol y azúcar en la sangre, lo que lo convierte en un aliado natural para quienes buscan mejorar su bienestar a través de la alimentación.
De acuerdo con información de instituciones de salud como Mayo Clinic, incluir nopales en la dieta aporta múltiples beneficios, entre ellos el apoyo al control de la glucosa, gracias a su alto contenido de fibra, que ayuda a ralentizar la absorción de azúcares en el organismo. Esta misma fibra favorece el tránsito intestinal, mejora la digestión y contribuye a una mayor sensación de saciedad, lo que también puede ayudar en el control del peso corporal.
Además, el nopal es un alimento bajo en calorías y prácticamente libre de grasa, lo que lo hace adecuado para planes de alimentación orientados a bajar o mantener peso. A esto se suma su riqueza en antioxidantes, como flavonoides, vitamina C y betalaínas, compuestos que ayudan a combatir el estrés oxidativo y pueden reducir el riesgo de enfermedades crónicas.
En cuanto a su aporte nutricional, los nopales son fuente de minerales como calcio, magnesio y potasio, así como de vitamina A, nutrientes que favorecen la salud ósea, muscular y visual. También se ha observado que su consumo frecuente puede contribuir a reducir los niveles de colesterol total y LDL en la sangre, además de presentar un efecto antiinflamatorio que resulta útil en el manejo de padecimientos crónicos.

Cómo consumir nopales
Para aprovechar sus beneficios, especialistas recomiendan consumirlos frescos y cocidos, ya sea asados, hervidos o al vapor, lo que permite conservar su fibra y compuestos activos. Pueden integrarse en ensaladas, guisos, sopas o como acompañamiento de otros platillos.
Otra opción es incorporarlos en jugos o licuados, combinados con frutas o verduras como naranja, apio o piña, para facilitar su consumo regular. En términos generales, se sugiere una porción diaria de entre 100 y 300 gramos, dependiendo de la tolerancia individual, y mantener constancia en su consumo para obtener beneficios sostenidos.
Para no perder sus propiedades saludables, se recomienda evitar prepararlos fritos o con exceso de grasas añadidas, y combinarlos con otros alimentos saludables como verduras, legumbres, cereales integrales y proteínas magras.
Finalmente, antes de realizar cambios importantes en la dieta, especialmente en personas con diabetes u otras enfermedades metabólicas, se aconseja consultar con un profesional de la salud para ajustar cantidades y frecuencia de consumo según las necesidades individuales.