El derrame de hidrocarburo en las costas del sur del estado de Veracruz, que ha impactado a más de 4 municipios, afecta de manera directa a cientos de integrantes de pueblos originarios, que viven y dependen directamente del mar y el medio ambiente.
Obed Hernández Hernández, señaló que la contaminación por chapopote amenaza sus tradiciones y forma de vida como comunidad náhuatl, pues una de sus principales herencias culturales es la pesca y la convivencia con el mar.
“Y cómo es que ahorita pues prácticamente este ecocidio está siendo un etnocidio en sí, porque está afectando a nuestra etnia como tal náhuatl, a nuestra cultura, a nuestra convivencia con el mar, las tradiciones de la pesca, en nuestro caso como pueblos originarios es un agravio en sí a nuestros derechos como tal, nuestro derecho como tal a un medio ambiente sano”, indicó.
Agregó que se han comenzado a reportar afectaciones a la salud entre los habitantes de la región, pues los olores fuertes y la contaminación del agua generan dolores de cabeza, vómito y problemas en la piel.
Dijo que ellos han hecho un esfuerzo para proteger el medio ambiente y el ecosistema de la región, sin embargo ante esta situación n o se ha tenido una respuesta de las autoridades para llegar a una solución.
Lamentó que Petróleos Mexicanos y las autoridades del estado de Veracruz se hayan deslindado de su responsabilidad ante la precisa de hidrocarburos en más de 100 kilómetros de orilla de playa.
Dijo que hasta el momento no se han comenzado las tareas de limpieza en Pajapan, a pesar de que ello significa mayores afectaciones y daños a la población y al medio ambiente en general.
“Como pueblos originarios tenemos una conexión muy grande con la madre naturaleza porque no la consideramos en sí como alguien que solo nos da la oportunidad de vivir, sino como un ente viviente al final de cuentas, (…) por eso durante muchos años hemos estado protegiendo”, expresó.
Otros habitantes de la zona han expresado la necesidad de que se brinde trabajo temporal y otro tipo de apoyos a las y los pescadores, restauranteros, prestadores de servicios turísticos y población en general.
Mario Bautista, Director de Protección Civil de Mecayapan, señaló que tan solo en su municipio son más de 400 personas las que se ven afectadas por el derrame, por lo que piden apoyo de las autoridades para que sean atendidas.
Añadió que en el municipio Pemex, ni ninguna otra autoridad ambiental, se ha presentado para analizar el impacto del derrame y las afectaciones que ha dejado a la población y al medio ambiente de la costa.
“Los pescadores están tristes, están preocupados porque es el único empleo que hacen allá para poder sobrevivir; sus redes de plano como lo tenían extendidos allá dentro del mar y cuando lo quisieron sacar todo está pegado de ese hidrocarburo que se derramó ahí en el mar, entonces prácticamente esos materiales ya no les va a servir, (…) piden que se les apoye, ya sea despensa o que se les implemente lo que es el empleo temporal”, señaló.
Por su parte, diversas organizaciones civiles han expresado su preocupación ante la falta de una respuesta eficaz de las autoridades y añadieron que se necesitan estudios académicos independientes y públicos para esclarecer el origen de la presencia del petróleo reportado.
Añadieron que se han registrado muertes de tortugas, manatí y peces, por lo que organizaciones ambientalistas exigen una investigación sobre las causas y atención inmediata para la recuperación de los ecosistemas afectados.
“Hasta este momento se desconoce el impacto real de las afectaciones en la flora y fauna de los ecosistemas costeros, pero antecedentes de otros derrames revelan impactos graves, de forma directa e indirecta, que en algunos casos son irreversibles”, señala un comunicado firmado por 50 organizaciones.
El presidente de Coatzacoalcos, Pedro Miguel Rosaldo, anunció que en su municipio, uno de los que menos afectaciones reporta, se ha iniciado la tarea de limpieza con el apoyo de las autoridades federales.
Precisó que mantuvo una reunión de coordinación con Petróleos Mexicanos, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y comerciantes de la congregación de Las Barrillas para atender la contingencia en litorales del Golfo de México.
“Estamos arrancando a partir de hoy la limpieza; en diez días estaremos de vuelta, (…) Es un tema superficial que no penetra las profundidades del mar; el ecosistema no ha sido afectado”, sostuvo el alcalde.