- Este domingo, 29 de Marzo de 2026 con la celebración del Domingo de Ramos, dio inicio la Semana Santa, una de las conmemoraciones más importantes para la comunidad católica, que recuerda la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén.
Desde temprana hora, fieles se congregaron en templos y espacios públicos para participar en la bendición de palmas, una tradición que simboliza la fe y la esperanza. En muchas parroquias, las ceremonias comenzaron con procesiones, donde los asistentes portaron palmas y ramas, evocando el recibimiento que tuvo Jesús por parte del pueblo.
Autoridades eclesiásticas destacaron la importancia de vivir estos días con reflexión, respeto y recogimiento espiritual, invitando a la población a participar en las distintas actividades litúrgicas programadas durante la semana.
La Semana Santa continuará con celebraciones significativas como el Jueves Santo, Viernes Santo y culminará con el Domingo de Resurrección, fechas en las que se conmemoran la pasión, muerte y resurrección de Cristo.
Además del sentido religioso, este periodo también representa una importante temporada vacacional, por lo que autoridades locales han implementado operativos para garantizar la seguridad de residentes y visitantes.
Se espera una alta afluencia en templos, playas y sitios turísticos, por lo que se exhorta a la ciudadanía a mantener el orden, respetar las indicaciones y vivir estas fechas con responsabilidad.
Palmas del Domingo de Ramos: tradición, origen y elaboración
Con la llegada del Domingo de Ramos, la venta de palmas se convierte en una de las tradiciones más representativas de la Semana Santa. Cada año, comerciantes y artesanos ofrecen una gran variedad de figuras elaboradas con hojas de palma, que son utilizadas por los fieles durante la bendición.
Las palmas que se venden en templos y calles provienen principalmente de regiones del país donde crecen este tipo de plantas, como estados del sur y occidente de México, entre ellos Guerrero, Oaxaca, Michoacán y algunas zonas de Jalisco. En muchos casos, son comunidades rurales las que se dedican a su recolección y preparación.
El proceso de elaboración es completamente artesanal. Primero, las hojas tiernas de palma se cortan y se ponen a secar ligeramente para hacerlas más flexibles. Posteriormente, los artesanos las entrelazan cuidadosamente para formar distintos diseños, que van desde figuras sencillas hasta elaboraciones más complejas como cruces, flores, trenzados e incluso representaciones religiosas.
Entre las más vendidas destacan las palmas tradicionales en forma de cruz y las trenzadas, debido a su significado religioso y su precio accesible. Sin embargo, en los últimos años también han ganado popularidad las figuras decoradas con flores o listones, que resultan más llamativas para los compradores.
Para muchas familias, la venta de palmas representa una fuente importante de ingresos durante esta temporada, manteniendo viva una tradición que combina fe, cultura y trabajo artesanal.
