- Obtuvieron buen puntaje en la primera fase de la eliminatoria estatal 2026, zona centro
En una jornada donde la tradición, el orgullo y la excelencia charra se dieron cita sobre el ruedo, los históricos Charros de Jalisco demostraron una vez más por qué son referente nacional de este deporte al sumar buen puntaje en la primera fase de la Eliminatoria Estatal Jalisco 2026, Zona Centro, con una actuación de autoridad que les permitió acumular 363 puntos.
La competencia, celebrada en el emblemático lienzo charro Nito Aceves, allá por Cajititlán, en La Calera, reunió a tres grandes asociaciones en un duelo de alto calibre. Los Charros de Occidente sumaron 206 unidades, mientras que Rancho Las Cruces cerró con 137 puntos, en una contienda que confirmó el nivel competitivo que distingue a la charrería jalisciense.
Fue un encuentro de padre y señor nuestro, de esos que honran la esencia misma del deporte nacional por excelencia, porque lo que se ve no se hurta, reza el dicho popular, y quedó demostrado cuando los doce veces campeones nacionales sacaron la casta, el temple y la categoría que les ha permitido escribir páginas doradas en la historia de la charrería mexicana.

Cada suerte ejecutada por los bigotones tuvo sello de precisión, talento y compromiso. Desde la cala de caballo, piales y colas, de las manganas a pie y a caballo, pasando por la montaña de toro, monta de yegua, la terna en el ruedo y el paso de la muerte, la centenaria escuadra mostró oficio, serenidad y ese carácter que sólo da la experiencia acumulada en décadas de gloria.
Estos puntos resultan fundamentales en sus aspiraciones rumbo al Congreso y Campeonato Nacional de Charrería 2026 a celebrarse en las tierras de San Luis Potosí, donde buscarán refrendar su estirpe ganadora y volver a colocar el nombre de Jalisco en lo más alto del podio nacional, pero necesitarán muchos más puntos.
Homenajean la grandeza de Salvador Sánchez Sánchez

Pero la jornada no sólo fue deportiva, el certamen rindió merecido homenaje a don Salvador Sánchez Sánchez, reconociendo una vida dedicada a la promoción, defensa y engrandecimiento de este deporte.
Segundo hijo del matrimonio formado por don Francisco Javier Tito Sánchez Llaguno y doña María Isabel Sánchez Ramírez, desde muy joven abrazó con pasión la tradición charra. Su historia está íntimamente ligada a los Charros de Jalisco, asociación con la que conquistó ocho de los doce campeonatos nacionales obtenidos por la institución en los años 1968, 1972, 1976, 1977, 1978, 1983, 1985 y 1989.
Además de su brillante trayectoria como competidor, donde destacó de forma individual en manganas a pie y alcanzó subcampeonatos nacionales en piales en el lienzo y lazo a la cabeza, su legado institucional resulta monumental.
De los 105 años de historia de esta centenaria asociación, don Salvador ha encabezado en 32 ocasiones la presidencia de Charros de Jalisco, además de haber presidido en dos periodos la Unión de Asociaciones Charras del Estado de Jalisco y mantenerse hasta hoy como pieza activa dentro de diversas responsabilidades de la Federación Mexicana de Charrería.
Durante el emotivo homenaje estuvieron presentes el PUA de Jalisco, Pedro Ignacio López González; don Félix Bañuelos; así como el secretario general Sabas Ugarte Parra, quienes reconocieron la entrega, liderazgo y trascendencia de un hombre cuya vida ha sido sinónimo de pasión por el deporte nacional.
También estuvieron presentes sus hijos Salvador, Francisco Javier y Ricardo Sánchez Orozco, además de Fernando Jiménez y la gran familia charra que lo acompañó desde el graderío.
Así, entre ovaciones, faenas de alto nivel y el eco de una tradición que sigue viva, Jalisco volvió a recordar que la charrería no sólo se practica: se honra, se hereda y se defiende con el corazón.
Porque mientras haya un charro dispuesto a ceñirse la soga con orgullo, la grandeza de esta tierra seguirá galopando firme.
Con las faenas en el lienzo nos encontramos y que el Supremo Caporal reparta suerte.