- No necesariamente son dañinos, afirmó el académico Mauricio Andrade Marcial
- Participó en Sábados en la Ciencia, programa de la Universidad Veracruzana que acerca el conocimiento a las familias y a la sociedad en general
“Los seres humanos habitamos en un ambiente dominado por los microbios, los cuales no necesariamente son dañinos, sino que también aportan beneficios al actuar como auténticos diseñadores, constructores y recicladores de ecosistemas”, expresó Mauricio Andrade Marcial, docente de las facultades de Biología y Ciencias Agrícolas de la Universidad Veracruzana (UV).
Ante un nutrido grupo de asistentes que se dieron cita en el auditorio del Museo de Antropología de Xalapa (MAX), el académico impartió el taller “Terrícolas microscópicos: los ingenieros invisibles”, como parte de las actividades del programa Sábados en la Ciencia.
En el marco de la estrategia impulsada por la Dirección General de Investigaciones (DGI) de esta casa de estudios, señaló que por sus aportaciones les asignó a los microbios el mote de “ingenieros invisibles”, dada su función vital para sostener el equilibrio ambiental y la vida cotidiana.
Niñas, niños, adolescentes y padres de familia fueron guiados por Andrade Marcial, a través de una experiencia dinámica que inició con una charla introductoria y concluyó con ejercicios prácticos y lúdicos para comprender mejor el entorno celular que nos rodea.
Explicó que la propuesta interactiva surgió como una iniciativa de sus alumnos, motivados por la idea de acercar a las infancias y a sus familias a un mundo fascinante que suele permanecer oculto al ojo humano.

Mencionó que, aunque los microorganismos se encuentran presentes en prácticamente cualquier superficie, alimento u objeto común, el taller decidió enfocarse específicamente en el ecosistema del suelo, con la intención de despertar la curiosidad de los infantes mediante materiales sencillos como plastilina o fomi, para moldear las figuras de las bacterias, complementado con juegos que involucraron la participación activa de los adultos.
Mauricio Andrade destacó que estas jornadas son cruciales porque incentivan las vocaciones científicas desde edades muy tempranas en infancias que muchas veces desconocen por completo el tema.
El académico compartió que tras acudir a escuelas de Xalapa y sus alrededores, docentes suelen reportar el asombro de los alumnos al adentrarse de manera interactiva en la ciencia.
Subrayó que este tipo de esfuerzos no se limitan de manera exclusiva a la agenda del programa de divulgación, ya que cada semestre vincula sus experiencias educativas con salidas a comunidades.
Como parte de las materias que imparte en Biología y Ciencias Agrícolas, se organiza con sus alumnos para visitar escuelas de educación básica de la región, y de manera lúdica y sencilla explican la importancia de las plantas, el cuidado del agua y la trascendencia de los microorganismos en la vida humana.
Sábados en la Ciencia, estrategia de promoción y difusión de la ciencia que desde hace poco más de 40 años imparte la DGI, mantiene una respuesta de público bastante nutrida que oscila entre los 30 y 40 niños y niñas acompañados de sus padres, quienes interactúan en todo momento resolviendo dudas y participando en las dinámicas.